Los interruptores piezoeléctricos se basan en la flexión mecánica de la cerámica piezoeléctrica, que generalmente se construye directamente detrás de una superficie. Esta solución permite interfaces táctiles con cualquier tipo de material. Otra característica del piezo es que también puede funcionar como un actuador. Las soluciones comerciales actuales construyen el piezo de tal manera que tocarlo con aproximadamente 1.5 N es suficiente, incluso para materiales rígidos como el acero inoxidable.





